Los jóvenes de las
generaciones actuales son ciertamente muy diferentes de los de hace apenas una
o dos décadas atrás. Los de hoy se muestran reacios a seguir
instrucciones, son fuertemente gestuales
y con rictus faciales, cejas levantadas y tonos de voz burlones o irritantes
nos dan a entender: “Lo que estás
diciendo me importa un comino…”; “¿Y a mí qué…?”; ”Eso no es conmigo”...
Ante toda esta andanada de mensajes corporales no verbales y otros similares,
optamos muchas veces por tomar medidas académicas drásticas y bajamos
automáticamente las notas actitudinales en las planillas semanales, por
irrespeto o actitud descomedida. Acto seguido, las reacciones no se hacen
esperar y ponen el grito en el cielo… ¿Por
qué usted me bajó la nota? ¡Yo a usted nunca le he faltado al respeto! ¿Porque
me le reí en la cara? ¡No! ¡Fue que a usted se le paró un mosquito en la cabeza
y de eso era que me reía, no de usted! ¿Porque
le dije que usted era un HP? No
profe, yo estaba era hablando de una impresora HP que yo tengo en la casa y
usted se lo tomó para usted… ¡Esto no es justo, voy a traerle a mi mamá! Y
el torrente de justificaciones estrafalarias surgen por doquier, para dejarlos
ilesos y bien parados ante los demás y hacer aparecer al docente como un tirano
personalista e injusto. Ante estas
actitudes ambivalentes y acomodaticias lo mejor es hacerle ver al alumno que no
es JUSTO jugar, convenientemente con las situaciones y adaptarlas a nuestro
libre arbitrio y acomodo. Que debemos privilegiar la VERDAD y la TRANSPARENCIA
en todas nuestras actuaciones y no asumir posturas ambivalentes, susceptibles
de ser leídas e interpretadas de múltiples maneras, dejando siempre la opción
del escape y la justificación. Solo hay una justicia, no múltiples justicias
según cada caso lo amerite y según cada situación. Esto último degenera en
actitudes convenientes que dejan el funesto precedente de cometer el mal
impunemente y sin consecuencias.
DURA LEX SED LEX (Dura es la ley pero es la ley)
Nabonazar
Cogollo Ayala
Madrid (Cundinamarca), marzo 9 de 2013
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